0 No quiero flores, quiero sexo

enero 27, 2011

Duendes mágicos, hadas rosas...
Mariposas en el estómago, besos tiernos, caricias tímidas...
Rosas en la cama, música suave, un trato delicado y paciente...
Que rico eso ¿no?
Seria a un mejor si todo eso fuera verdad, ¿no?...
A veces corremos con algo de suerte y lo tenemos todo, o al menos eso creemos...
Sin duda, todas estas cosas nos hacen sentir la princesa del cuento,
e inhalamos ese aroma embelesante que te entumece el cerebro y te hace creer que incluso,
los gatos vuelan...
¡Insisto eso es hermoso!
Pero wait, yo estoy harta de soñar con esas cosas, esperarlas, vivirlas en pequeñas dosis y
a cómodas cuotas mientras dure... para luego pasar el letargo amargo que produce el HDP despecho correspondiente, y querer cortar mis venas por lo horrorosamente masoquista de recordar esos momentos, una vez que se han ido...
De manera que hoy, me permito ser egocéntrica, visceral, básica y elemental -nuevamente-.
¡QUIERO TENER SEXO!
Ah pero que bien, no se cayo la casa encima de mi al decirlo, pero es que ¿que hay de malo en desearlo?
Mi piel está viva, mi mente está en otras cosas, mi capacidad de concentración es casi inexistente por razones diversas, y finalmente lo único que me toca es sincerarme y decirme a mi misma, -y a quien me lea- que un poco de sexo podría ser buena medicina para tanto stress.
SEXO, dije SEXO, no dije manitos agarradas, ni desayuno incluido, no...
Yo quiero probar una piel por quien no me sienta atada emocionalmente, me siento agotada de sentir... y quiero simplemente placer... además tengo mucho tiempo sin hacerlo de esta manera.
Querer placer significa no permitirle a esa persona que piense solo en él, decirle lo que quiero y como lo quiero, y ya se, suena a clausulas de un contrato, o las letricas chiquitas del mismo...
Pero es que si voy a ser hombre por una noche necesito garantizar mi placer...
¿Saben chicos?, no siempre ustedes son los mejores amantes, no siempre nos hacen volar sin tener alas...
Pero cuando nos entregamos con el corazón, pasamos por alto las diferencias de la cama...
Las volvemos poco esenciales porque primero está el sentimiento, y eso está mal... pero así somos muchas,
es una tendencia ya obsoleta, quizás derivada de esa vieja practica social, en la cual nosotras eramos un ente de satisfacción para nuestros hombres... pero en fin. Yo renuncié a eso hace mucho.
Pero en definidas cuentas, quiero un cuerpo inquilino por una noche... dos o tres quizás... No más, no quiero reincidir y caer en visitas continuadas, ni saliditas a comer, ni flores, peluches, y palabras tiernas...
yo ahora quiero libertad y sobre todo... relajarme.
Pero eso sí, exclusividad, distancia y categoria. No se trata de compartir ese momento con el primer pene con cuerpo que aparezca, en lo absoluto...
Quiero una persona que me inspire sexo, alguien que me haga sentir un feeling de confianza y comodidad...
Que al verlo, desee quitarle la ropa y no se lo diga, pero sobre todo...
Que su mirada y su silencio me digan que el desea hacer lo mismo conmigo...
No es tan difícil de encontrar un hombre así, ya los he conocido...
No quiero tener sexo desesperado con cualquiera, quiero sentir las ganas de hacerlo con un hombre con nombre apellido y numero de cédula...
Pero que solo con tenerlo cerca, me haga perder la inteligencia...
Sorry no soy mujer de compartir mi cama con cualquiera, me encanta el sexo pero con placer y por placer, no por necesidad y afán...
Así que sigo esperando por ese caballero con tendencias salvajes, para compartir intimidad y regalarnos un buen momento....

2 Esa cosa tonta que llaman fingir

enero 06, 2011
Hay quienes no se permiten reconocerlo, porque el peso de los prejuicios y el que dirán es tan fuerte que puede cerrarle la boca a largo de toda una vida...
En este grupo están aquellas mujeres que se acostumbran a no sentir, que piensan que el sexo es el deber ser para con su compañero, y que sus necesidades no son importantes...
Están también quienes lo admiten para justificar, aseguran que esto es una salida para terminar con ese asunto... aquí están aquellas mujeres que se permiten decirlo, que reconocen que alguna vez se han visto en la necesidad de hacerlo, pero que saben que el sexo podría llegar a ser realmente exquisito y además lo esperan.
Y habemos quienes decimos sin ninguna reserva que jamás hemos fingido, me sorprende ver con la seguridad con que muchas mujeres me dicen que les miento descaradamente al decir esto...
Pero no es así... Jamás he fingido, y no precisamente porque haya encontrado los mejores amantes del mundo, tampoco porque siempre haya sabido como conseguir mi propio placer, es simplemente que no finjo que algo es bueno cuando en realidad no lo es...
Me parece que hacer eso es como decirle a ese hombre que realmente lo está haciendo muy bien, ¿y si no es así? las consecuencias las paga mi insatisfacción...
¿Por qué razón tengo que aparentar para que ese hombre sea feliz? No me parece, creo que no es sano para ninguno de los dos, porque ese hombre está convencido de que está haciéndolo bien y tu quedas con ese hueco en el estómago que te toca dejar para otro momento.
Si es que es así, literalmente es un hueco en el estómago, como una sensación de "que ladilla" y no siempre es culpa del hombre, a veces simplemente sabemos que haga lo que haga no llegarás...
Sin embargo, pienso que la mujer debe ser libre con su intimidad, somos dueñas de ese espacio, nadie tiene derecho a criticarnos o señalarnos porque nos guste el sexo y además nos exijamos a nosotras mismas sentir placer...
En mi opinión cada persona es responsable de su propio placer, por eso no es cuestión de culparlos solo a ellos, pero tampoco hacerlos creer que está todo perfecto.
Debemos estar en capacidad para decirle a nuestra pareja cuando las cosas no andan bien, lo que nos gusta y lo que no nos gusta, de la mejor manera posible por supuesto, pero dejarlo todo en el silencio jamás va a ayudar en nada...
También hacernos dueñas de nuestro cuerpo, dotarnos del derecho de empezar a conocernos, el saber como funciona nuestra piel, porque en la medida que lo sepamos podemos hacérselo saber a la otra persona.
Las mujeres somos tremendamente complejas hasta para eso, el hombre debe ser educado en el arte de satisfacernos, deben aprender a comprender el lenguaje de nuestra piel...
Pero mujeres, si no hablamos, si no pedimos, si no decimos, ellos no pueden adivinarlo, en nuestras manos está disfrutar de una vida sexual plena o seguirnos quedando con hoyos estomacales que nos producen malos humores y que deterioran nuestras relaciones.
Usen la imaginación, tóquense, siéntanse, cuéntenle una fantasía y háganla realidad, jueguen como niños grandes, digan lo que necesitan y hagan de su cuerpo ese espacio para disfrutarse sin reservas...
Basta de tabúes, al hombre le gusta una mujer directa y que se atreva a decir que le encanta el sexo, que lo disfruta, que quieres satisfacerlo pero también estar conforme con su vida sexual.
Atrévanse y después me cuentan... la vida es muy corta para quedarnos con las ganas...

0 Fulano y su golpe bajo

enero 05, 2011
Uno de estos viernes por la noche, salí con un Fulano con el que de vez en cuando salgo a distraerme.
Ese día había vivido un carrusel de sentimientos diversos y estaba bastante estresada como para quedarme en casa.
Decidimos ir a un local cercano a tomarnos algo y conversar.
Fulano y yo siempre hemos sido amigos, por años de hecho, él con sus constantes invitaciones y yo con mis constantes excusas fundamentadas en mis pendejadas características, -no salgo con nadie que no me gusta- pero bueno, esta vez simplemente hice lo contrario, un poco para pasar el rato y otro poco por hacer algo diferente, y en ese ínterin me distraigo de toda esa maraña de vainas que tengo en mi cabeza.
Sin embargo siempre supe sus intenciones, las cuales por cierto las disimula medianamente bien. Ese día, me vacilé el juego de palabras, estábamos hablando de nuestras experiencias personales, -incluso hasta las íntimas-, todo esto a través de la confianza que te dá años de amistad cibernética..
Me impresionaba muchísimo la facilidad con que puedes confundir a un hombre diciendo solo lo que él quiere escuchar, siguiéndole la corriente, sabiendo lo que haces, pero sobre todo dejándote fluir el momento sin involucrar sentimientos. -creo que ahí está el detalle-
Yo, como buena fémina inteligente y ubicada por la vida, sabiendo que las intenciones Fulano no son seguir siendo amigos, a menos que sea el tipo de amigos que tienen "algo", opté por una táctica que aprendí en algún sitio que no recuerdo, a través de la experiencia...

"cállate, y hazte la loca"

No quiero parecer una víbora, ni una super dotada y experimentada mujer que tiene mucho que contarle a sus futuros hijos, no en absoluto, más bien soy todo lo contrario,  quizás esa noche me di el permiso de jugar con alguien por primera vez, -en el mejor sentido de la palabra- , ver que se sentía estar del otro lado del tablero, esperando el momento del jaque.
En esa lógica de "panas" nos manejamos durante el rato que estuvimos ahí, debo confesar que algunas veces me gusta mucho arruinarle los planes a los hombres, aunque sea una vez descubrirle la seña y dejarlos sin armas ni argumentos para insistir, me gusta que se las ingenien para poder llegarme y además eso también tiene un efecto poderoso en el interés que estos sienten por nosotras.
Lo cierto es que en menos de lo que canta un gallo yo estaba dejándolo indefenso, sin plan B, ni comodines, incluso cuando podría apostar que minutos atrás él ya nos había imaginado llegando al siguiente nivel, fui tan drástica que la conversación mutó y se ubicó en lo que yo llamaría "el momento comadre", es decir, el clima de echadera de perros con intenciones de hotel camuflajeado con un discurso gastado, quedó relegado al simple hecho de compartir anécdotas de vida y además reírnos de ellas entre amigos. Lo llevé al nivel que yo queria y lo ubiqué en un clima cómodo para mi, sin sentirme presionada.
Yo me libraba de la idea de tener que pagar la cita de la manera que ellos suelen cobrarlas, y lo evadía con cuentos chinos de mi pasado y el suyo. Mientras, él maquinaba y se inventaba otra forma para poder convencerme, pero en otra oportunidad porque ya ese día no había chance.
Y confieso, me gusta mucho eso, me gusta poder hacer que las citas no seas excusas ineludibles para el acostón, me gusta que conversemos y que se interesen por ver quien soy y que guardo detrás de lo que superficialmente se puede ver. Sin embargo, poco me importa, ese día simplemente fui lo que no suelo ser.

Lo cierto es que me sentía la mujer maravilla, controladora de una situación en la cual me había visto en repetidas ocasiones, pero que esta vez la estaba afrontando como "todo un hombrecito" esta vez me di el permiso de ser una mujer bastante fálica, y me gustó.
Pero de pronto, casi sin darme cuenta, la confianza empezó a dar asco -como de costumbre- ya que como bien les digo, estamos saliendo en son de amigos, -al menos para mi es así- y en virtud de eso tenemos permisos para decirnos cosas que no se le dirían a la persona con la que quieres algo.
En eso,  Fulano me muestra un mensaje de una Mengana de la que ya me había hablado, con la cual no tiene nada y por la cual no siente nada,  esta chica le decia algo asi como: "no supe nada de ti hoy, estas en problemas".
Yo con aires de ecuanimidad, empecé a hacer uso de esa patología femenina de siempre preguntar y preguntar, le dije: ¿"no le vas a responder"? -porque de hecho, él no lo iba a hacer-, sin embargo agarró su tlf y comenzó a escribir, dije: ¿"que le escribiste"? en eso me muestra el mensaje que decía: "es que estoy algo cansado, creo que me voy a acostar", ella le dijo con total dulzura: "ok, buenas noches te adoro" y él respondió el mismo te adoro, pero con una diferencia, este era vació.
Yo solo pude mirarlo y preguntarle ¿"para que le dices eso si es mentira"? y él, con su mejor cara de "obvio weon" me dijo: "bueno, estoy respondiendo con carino a un gesto que ella tuvo con cariño hacia mi" pero resulta que yo dejé de pensar como su pana y mi instinto enfermizo dijo ¡HOLA AQUÍ ESTOY YO!
Ahí estaba  Fulano, escribiéndole a otra con la cual no tiene nada y por quien no siente nada, pero con quien se entretiene de vez en cuando, le alimenta el ego y el sentimiento con cuentas de buen trato y caballerosidad, no conforme con eso, le dijo que estaba cansado y que se iría a dormir, cuando en realidad estaba con otra tomando, ¡pero rayos esa otra era yo!.
Me importaba un soberano pepino él y  lo que hiciera con ella o con otras, si todo eso era mentira y solo quería hacerme ver que ella no le interesaba y yo si, o si por el contrario simplemente quería tener un ápice de sinceridad conmigo, de verdad en absoluto, yo solo podía pensar en las cinco, seis, siete u ocho patas del gato.
Transpolar todo aquello que me decía, y hacerme la misma pregunta unas ocho veces por minuto. "¿cuantas veces yo habré sido esa Mengana que escribe?".
Ella que seguramente disfruta muchísimo el conversar con él y que está viendo mariposas de colores, caballitos que vuelan y cantan villancicos, y él..., solo respondiendo "un gesto de cariño", ademas de eso, hablando a diario con ella, dándole alas, alimentando su ilusión, y diciéndole que la quiere, que dicho sea de paso, es mentira. ¡Por Dios!
Confieso que no pude con eso, me sentí idiota y ya no pude ocultar mi incomodidad, repito no por él, sino por mí, vinieron a mi mente todas aquellas veces que me he creído ese cuentico y he sido tan rosa que da asco, y casi muero derretida en mi propia bilis.
Quizás es porque dentro de mi hay sensibilidades recientes que son perfectamente aplicables al caso, la verdad no lo se, pero el asunto es que no pude con eso, no puedo y no podré, mi solidaridad femenina no me lo permite, además vale, si es así con ella, conmigo no será diferente.
Somos solo pasatiempos para ellos, a veces un trofeo, a veces un reto, a veces un objeto, a veces entretenimiento, a veces sexo, a veces otras tantas cosas,  y un ínfimo porcentaje de las veces somos realmente importantes, sin embargo, no te emociones, igual te pueden mandar a la mierda cuando les plazca.
El asunto es que Fulano prendió el carro, me trajo a mi casa y en el camino un enorme silencio se acomodaba entre nosotros, yo seguía impresionada pensando en la cantidad de veces que fui ella, mientras mi Mengano de turno estaba con otra diciéndome que estaba cansado y que me adora.
Mi conclusión: Jamás sabremos que es lo que realmente siente un hombre, porque sus palabras son ambiguas, condicionadas, oportunistas, acomodadas, mutantes, y sobre todo demasiado racionales como para estar empapadas de sentimiento.
¿Nosotras? lamentablemente todavía a estas alturas creemos en cuentos de hadas y poderes mágicos.
Y ese fue el golpe bajo que me dio Fulano un viernes por la noche

0 Cualquier parecido con la realidad es pura.... realidad

Este post está inspirado en algo similar que leí en un blog, llamado Silencio Relativo el sigo y me encanta leer, pero con la particularidad de que allá está la versión resumida y concisa contada por un hombre... y yo les contaré nuestra"tragedia épica femenina".


Les presento a Fulano y Mengana en ese proceso que llaman "flirtreo"...
Fulano Hola, que linda eres...
Mengana: Hola que tal (sonrisa picara) gracias. (parao en seco)
Fulano: ¿Cual es tu nombre?
Mengana: Mmm... Mengana ¿y el tuyo?
Fulano: Fulano, ¿de dónde eres Mengana?
-Empiezan a hablar- y luego de unas horas o quizás días (a elegir según el caso)
Fulano: Oye, y... ¿tienes teléfono? (pregunta obvia, todo el mundo tiene, pero esto sirve para ver si Fulana está interesada)
Mengana: Si pero no te lo voy a dar. JUM (Eso quiere decir, sígueme echando los perros que después vemos)
Fulano: Ok, está bien.
-Luego de algunos días hablando, piropos van, piropos vienen, Mengana le da el tlf. (Ahí es donde todo comienza)
Mensajes vienen, mensajes van.
Fulano: Eres interesante y piensa: -la chama es inteligente- Sutana y Perenseja no pero están buenas así que bueno.... pero solo dice: tu me gustas Mengana de mi vida, la luz de mis ojos, el aire que respiro, el agua que me baña, la mamá de Tarzán, la Colonia Tovar y sus alrededores.
Mengana: No responde
Fulano: Envía otro mensaje.
Mengana: Se hace la loca y responde a las tres horas. -Hola, estaba ocupada ¿cómo estas?
Fulano: Responde y sigue insistiendo... te dije que eres.... (leer arriba)
Mengana: Continua con amnesia selectiva -Rolling Eyes-
Fulano: Sigue insistiendo.
Mengana: Pone algunos peros, se hace la dura y la interesante, se seca el cabello, se hace las uñas y mientras se lo cuenta a su arsenal de amigas, pero está cómoda  (también le gusta el tipo, pero no se ha dado cuenta, tu sabes hay que ponerle emoción)
Fulano: Se emociona porque la tipa es difícil y sigue insistiendo.
Fulano: Sigue insistiendo.
Fulano: Sigue insistiendo.
Fulano: Sigue insistiendo.
Fulano: Sigue insistiendo.
Fulano: Se ladilla y deja de insistir, deja de escribir y comienza a tomar un poco en cuenta a Sutana y a Perenseja, porque o sea, están chéveres y bueno.... pa' luego es tarde, quizás no sea tan complicado (cerebro reptil)
Mengana: Empieza a sentir la ausencia y se preocupa.
Mengana: Mengana empieza a sentir extrañamente que le hace falta Fulano
Mengana: Espera con un poco de seguridad el mensaje o llamada de Fulano, la preocupación ha mermado.
Mengana: Se arrecha internamente porque, que bolas Fulano es un guevón que no le escribe y se lo vuelve a contar a su arsenal de amigas, hacen un consenso y entre todas arman un mundo, sacan conclusiones, se arrechan, se contentan, cantan canciones de Karina y todas son dedicadas al tipo.
Mengana: Decide escribirle a Fulano, con un tonito cuaimístico atorrante pero disfrazado de frialdad, porque o sea, estoy arrecha con él weon no puedo tratarlo bien.
Fulano: Empieza a tener signos de esa misma amnesia selectiva.
Mengana: Se arrecha pero porque el tipo no le responde y llama a todas sus amigas y empiezan a maldecir al carajo por HDP rata inmunda, CDSM e hijos.
Mengana: Llama a Fulano.
Fulano: A diferencia de lo que haría Mengana, la trata muy bien, y empiezan las excusas, mi amor estoy en el trabajo, o estaba en el metro, o mira amor no puedo sacar el BB en la calle porque me lo pueden robar, o quizás no amor me quedé dormido, etc, etc, etc...
Mengana: Le medio cree, pero se queda tranquila porque habló con él.
Pasa un día, dos quizás tres... Mengana espera que todo sea como antes, y se vuelve a arrechar y contacta a sus amigas para contarle de su desdichada vida y de que ese desgraciado HDP, CDSM e hijos, perro sucio no le para bolas.
Fulano: Ignora a Mengana, y sale con Sutana...
Mengana: Le escribe.
Fulano:  Ignora a Mengana, y sigue saliendo con Sutana y de vez en cuando le escribe a Perenseja pa no perder el otro conejo.
Mengana: Empieza a arrastrarse y a demandar atenciones de Fulano.
Fulano: Ignora a Mengana.
Fulano: Ignora a Mengana.
Fulano: Ignora a Mengana.
Fulano: Ignora a Mengana.
Fulano: Ignora a Mengana.
Mengana: No puede más de tanto amor, sufre, se despecha, sigue escuchando Karina, ah..., pero eso sí, ya no le cuenta a sus amigas que ella es quien esta buscando a Fulano ahora.
Mengana: Llama a Fulano
Fulano: Le contesta a Mengana, la sigue tratando excelentemente bien, y la invita a tomarse algo.
Mengana: Se olvida de toda su arrechera y su drama porque logró si objetivo.
Fulano: Aprovecha, entre trago y trago... bailan, se besan, y....... bueeeeno, la trata como una princesa salida de un cuento. (no es mi culpa, soy hombre) -piensa él-  y bueno, ¿por qué no decir que eso pasa unas dos o tres veces más? mmm... quizás cuatro o cinco, pero no más.
Mengana: Empieza a imaginarse llegando al altar de brazos de su padre, a su madre llorando porque se casa la bebé de la casa, caballos de colores, perritos que vuelan, cantan villancicos y bailan en punta al ritmo de la marcha nupcial. Entonces corre y se lo cuenta a todas sus amigas, y les dice que será eterno y para siempre porque ella está pendejamente enamorada y bla bla bla bla. (Todas empiezan a amar a Fulano)
De pronto un día... Fulano se vuelve a perder del mapa...
Mengana: Se preocupa, pero no, seguramente está en el metro, en el trabajo, en la calle y coño tu sabes le pueden robar el BB, o quizás esta ocupado, durmiendo, cocinando, o.... ay ¿será que le pasó algo? (Comienza el drama again)
Mengana: Llama a fulano por enésima vez.
Fulano: No perdón, no contesta Fulano, sino unaPEEEEEEEEEEEEEEEERRRRRRAAAAAAAAAAA que dice ser la NOVIA de Fulano.
Mengana: Se arrecha, se medio muere, se despecha, le hace un espectaculo por el tlf, en el trabajo, en el metro, en la calle, en la esquina, en la discoteca, y comienza a destruirlo por fb, twitter, corre lo publica en El Nacional, El Universal, etc, etc, etc, retomar el viejo y olvidado CD de Karina y lo raya de tanto escucharlo, se reune con sus amigas y empiezan entre todas a desear la muerte de ese infeliz perro inmundo, ademas de la ya mencionada PEEEEEEEEEEEEEEEEEEEERRRAAAAAAAAAAAAAAAAAA esa que tiene por novia... y bla bla bla bla.
Fulano: No entiende que pasa.
Mengana: Odia a Fulano porque la usó, y se burló de ella, y porque todos sus recuerdos la torturan, pero no importa, sigue hurgando en su twitter y en su fb porque no puede dejar de ser masoquista. Sus amigas y ella odian a Fulano y a la PEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEERRRRRRRRAAAA....
Fulano: Le sabe a mierda tanto el odio de Mengana como el de las pendejas histericas de sus amigas, ni piensa en eso...  y sigue saliendo con Sutana  y una que otra vez con Perenseja pero guillao.
Mengana: Odia a todos los hombres.
Fulano: Le sigue sabiendo a mierda y sigue su vida sin mal pegue.
Mengana: Sabe el nombre de la mamá de laPEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEERRRAAAAAA, de sus hermanos, su edad, signo zodiacal, edad, tipo de sangre, estatura, su indice académico, y además que tiene celulitis.
Fulano: Le sigue sabiendo a mierda pana.

Así, hasta que a Mengana se le olvida el pana y se consigue a otro por quien sufrir en honor a ese masoquismo en sangre que la domina, mientras que Fulano sigue del timbo al tambo, termina con Sutana, sigue un tiempo con Perenseja hasta que se pone ladilla y se vuelve a perder.
Insisto, cualquier parecido con la realidad, ES PURA REALIDAD... :D

0 Ralf Hart

enero 03, 2011

Mendigando un poco de atención en alguna red social, hubo alguien que me leyó y le gustó. Comenzó a contestar cada idiotez escrita por estas manos que se han de comer los gusanos -o quemar en la hoguera, lo que suceda primero- y a hacer reír a estos labios, según él, provocativos al extremo.

De este lado del charco, comencé a leer sus filosofías, un poco básicas, pero ciertas en su totalidad, y me atrajo su forma de describir las situaciones reales de la vida cotidiana de los hombres, obviamente. No niego que hubo ciertos detalles que me intrigaron, como el hecho de pasar fin de año bebiendo Moët y Chandon (mi ignorancia en el tema me llevó a investigar y descubrí que es una marca de champán francés, creo que después de eso me intrigó más), sus gustos exquisitos, sus viajes de trabajo y un montón de cosas que no sé de él, pero que me gustaría saber.

Mensajes van y vienen y, entre ellos, halagos por varias fotos publicadas. Yo, en mi intento por concentrarme en algo más importante, evitando la ansiedad de la espera, inicio conversaciones banales con todo el que entra en mi casa, reviso facebook, twitter, adelanto "trabajo acumulado" y... llegó. Un mensaje de esos que te erizan la piel entera, de esos que hubieses preferido leer en privado, de los que te hacen sentir más mujer que todas.

¿Pena? La pena la dejé engavetada. Necesito que sepa lo que sentí y no podía describirlo en un direct message por obvias razones. Sentí que me hacían el amor. Simple y sencillo. Me sentí deseada, extremadamente deseada, pero no de forma sádica/morbosa o como lo quieran llamar, no. Fue un deseo de esos que quieres que sientan por ti, de ese que te dan ganas de saciar, un deseo "lindo".

Luego de leerlo, dudé. Le respondí cualquier idiotez, pero fui sincera. Y volvió a sorprenderme: sabe cómo conquistar a una mujer, no tengo duda de eso. Y yo, que he aprendido de la vida, o eso creo, que pocos -por no decir ningún- hombres me deslumbran, debo admitir que Ralf Hart me dejó anonadada. Me derritieron sus palabras, me erizó la piel, un frío riquísimo me recorrió el cuerpo y logró, sin saberlo y sin proponérselo, lo que pocos logran en muchos intentos: un orgasmo.

Conozco mi cuerpo, conozco mis límites. Ralf Hart me hizo sentir un orgasmo con un mensaje. ¿Quién es Ralf Hart? Se preguntarán. La respuesta más sencilla la consiguen leyendo la síntesis de Once Minutos de Paulo Coelho. En definición de "mi" Ralf, es el príncipe azul que cualquier mujer desea. Para mi, Ralf Hart es él. Y, sin pecar de falsa modestia, sin pecar de muchas otras cosas, él es mi Ralf...

¿Cómo lo sé? No lo sé. Pero me lo imagino así, hombre de negocios, viajero, solitario pero no solo, con un sinfín de mujeres hermosas a su alrededor, satisfaciendo todos sus placeres, elegante, interesante, con un olor particularmente atrayente, de manos fuertes, desinteresado en muchos aspectos que los hombres creen que a todas las mujeres nos interesa: el matrimonio y la familia, por ejemplo. No creo que no quiera una, pero no por ahora. En fin: Ralf Hart, un hombre, EL HOMBRE. Ese que cualquier mujer desearía en su vida para siempre. Y hoy descubrí que ese desconocido es mi Ralf Hart y, aunque quizás no se quede para siempre, lo disfrutaré mientras permanezca y quiero que me envidien por eso.

El 2011 empezó con buen pie, y si así llueve, que no escampe.

Decretado, firmado y sellado. ¡Salud!